El sector agroalimentario extremeño pide a los políticos menos burocracia

Quesos participantes en la edición de 2019 del concurso

Cinco empresarios de referencia en la región repasan en una mesa redonda los retos a los que se enfrenta la cadena agroalimentaria

15/03/2020

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Un consumidor diferente que pide una alimentación más saludable, adaptarse al comercio ‘online’ y trabajar de manera sostenible. Tres grandes retos que tiene por delante la industria agroalimentaria.

No son nuevos, ya estaban en el horizonte de productores e industriales antes de la pandemia, pero el coronavirus ha servido para acelerar estas tendencias. A ellas se refirieron los cinco participantes en la mesa redonda –que organizaron el Instituto Internacional San Telmo y Diario HOY, con el patrocinio de Ibercaja– y que llevó por título ‘Los retos y el futuro de la cadena agroalimentaria después del covid’.

«Detectamos en el mercado la necesidad de una alimentación más saludable y de hacer un producto más ecológico», dijo Francisco Espárrago, uno de los invitados a la cita y gerente de Señorío de Montanera, que puso como ejemplo su propia empresa. «Tenemos referencias que han funcionado mejor cuando las hemos liberado de alérgenos y aditivos», aseguró este empresario del sector del cerdo ibérico.

No es un proceso sencillo y hay que invertir en desarrollo de producto, pero la experiencia de Espárrago le demuestra que es rentable para sus embutidos.

En esa misma línea, Atanasio Naranjo, propietario de Tany Nature, reconoció que las preferencias alimenticias de los jóvenes están variando. «Hay una tendencia hacia la proteína vegetal», manifestó el dueño de una empresa en la que las frutas y las verduras tienen un peso muy destacado.

Al hablar de alimentación saludable, el moderador de la mesa, José Antonio Bocherini, profesor del Instituto Internacional San Telmo, quiso conocer la opinión de los participantes acerca de Nutriscore. Los sectores del ibérico y del queso están entre los más

perjudicados por este sistema de calificación nutricional de los alimentos, ya que obtienen las peores valoraciones. Mientras Espárrago se mostró optimista al entender que los consumidores no prestarán mucha atención a esa etiqueta, Juan José López, gerente de Iberqués Extremadura, una quesería inscrita en la DOP Torta del Casar, fue cauto respecto a la incidencia que pueda tener en la percepción que los ciudadanos tengan de sus productos.

Por el contrario, los invitados a la sesión coincidieron al considerar que la generalidad de los consumidores no tiene en cuenta la sostenibilidad a la hora de adquirir un alimento. «No lo están pidiendo, pero es necesaria», puso voz Celia Santos, directora general de la Cooperativa Tomates del Guadiana, a un sentir general. «Tenemos la responsabilidad de ser sostenibles y de formar al consumidor, que es todista y egoísta», ahondó Naranjo.

Comercio electrónico

Opiniones más diferentes hubo en relación al comercio electrónico. Sí coincidieron al apuntar que se trata de un canal cada vez más utilizado por los clientes y que es necesario tener presencia en la web. Sin embargo, plantearon dudas en relación a la rentabilidad que supone para las empresas productoras. «Nosotros no queremos hacer competencia desde la bodega a nuestros distribuidores», expuso su visión sobre este tema Juan Tirado, propietario de Bodegas Habla.

Una idea similar aportó el gerente de la quesería Iberqués. «No veo que la venta ‘online’ vaya a ser la base de nuestro negocio; puede que lo sea para las tiendas, por lo que no sé si tiene sentido que una empresa de nuestras características afronte la inversión que supone vender a través del comercio electrónico», dijo. Algo en lo que se mostró de acuerdo la directora general de Tomates del Guadiana.

El gerente de Señorío de Montanera ofreció una visión diferente. «La ventaja de vender por internet es que el cliente es tuyo y no del distribuidor», declaró Espárrago, cuya empresa ha pasado de vender un 1% a través de la web en 2019 al 4% en 2020.

Al igual que la apuesta por el comercio ‘online’ tiene mucho que ver con los sectores de actividad, las empresas se han visto afectadas de diferente manera por la pandemia. No es lo mismo la producción de ibéricos o vinos que la de fruta o conservas de tomate. Los primeros tienen en la hostelería y la restauración sus principales clientes, por lo que han visto una caída importante de su facturación. «Nosotros hemos compensado gracias al gran crecimiento de la venta en supermercados», reconoció Tirado.

Por su parte, la fruta y las conservas han tenido un buen año económico, aunque les ha costado sacar adelante las campañas de recolección en plena pandemia. «El sector agroalimentario ha reaccionado a la situación con responsabilidad, ha seguido abasteciendo a la sociedad y no ha mirado su beneficio económico en primer lugar», resumió el moderador la actuación de la gran mayoría de los empresarios relacionados con la cadena agroalimentaria.

En este contexto, las empresas sí han echado en falta más apoyo de la Administración Pública. Es una petición recurrente, pero insistieron en la necesidad de reducir la burocracia y los plazos de los trámites. «Que sean más comprensivos con el sector», reflejó Bocherini en sus conclusiones.

FUENTE: https://www.hoy.es/agro/industria/sector-agroalimentario-extremeno-20210411231722-nt.html

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